jueves, 10 de octubre de 2013

Agón

 
El conflicto (agón) es básico para los griegos. El conflicto es la medida de las cosas. Las cosas se comparan en conflicto continuamente, y establecen su lugar, pero hablaremos luego de eso. Por ello, para los griegos, el areté -o la perfección- exige que nos esforcemos por la excelencia en cuanto hacemos, aunque no lo alcancemos. Porque el agón es lo que nos ennoblece, al margen de si otros tienen más areté que nosotros en un área o en una tarea. Los otros son el listón que tratamos de saltar, pero como el atleta olímpico que hace salto de altura, sólo compites al final contra tí mismo, contra tu propia capacidad. Dada la importancia que el valor militar y la fuerza tenían para los griegos, no es extraño que una de las mayores expresiones del areté se diera en el combate, en la forma de la aristeia, el duelo singular entre dos héroes. La Ilíada está llena de estas escenas, en las que incluso los combatientes de alrededor se detendrán para contemplar el combate, porque son conscientes de que presencian algo trascendente. Porque el que se enfrenta siempre es noble, aunque pierda. Sólo te deshonra el rechazar la oportunidad de ponerte a prueba.

Imperator, ''Areté'' - El peso del Armiño